viernes, 8 de junio de 2018

101/¿Cuando se come aquí?/Siniestramente cómico


SINIESTRO TOTAL - ¿Cuándo se come aquí?

Siniestramente cómico.



¿Alguna vez en ese periodo mágico y fugaz que se llama adolescencia (de diferente duración en cada persona), mientras sufres acné, escozor en las pelotas, deriva emocional e impulsividad, trataste de formar un grupo? Y no me malentiendan, no siempre sale mal. Tampoco me refiero únicamente a un grupo musical, en realidad puede ser de cualquier índole. Y también para los amigos introlascosassalenmejorsilashagosolovertidos, a lo que me refiero es a querer empezar algo, sin fundamentos casi, por mera emoción temporal formada por algún estimulo, en este caso como ejemplo, un álbum.

El primer álbum de Siniestro Total me provoca tener 14 de nuevo y querer agarrar unos cuantos amigos del cuello, ponerlos a tocar instrumentos de rock cuando ellos no tocan ni las tetas de sus novias y hacer música petarda con lo que acontece en nuestra situación de incomprendidos pubertos preadolescentes malhablados y con la racionalidad de un 
chimpancé. básicamente lo que me produce casi cualquier álbum identificado como punk. Eh, que no digo que el punk sea cosa puberta. ¡obviamente no! ¿no han escuchado el contenido lírico de muchas bandas de punk? coño, ¿que cosa es el punk? Punk puberto y punk político/social/contracultural ¿que tal así? 



No obstante, este álbum no es un producto adolescente, es casi totalmente universitario. Ya que dudo (aunque no es imposible) que un adolescente cante sobre socialismo vietnamita, y aunque no lo parezca la relación de ideas en varias canciones es un producto un poco más maduro. Otra vez, no me malentiendan, lo más rico de ¿Cuándo se come aquí? Es que de vez en cuando líricamente suena a que fue compuesto con retazos de chistes de grupo, la última oración que dijo el del noticiero, y alguna experiencia a la que se trató de hacer crítica. Es genial, porque el resultado es matadamente divertido y… Chochos voladores.

Es de esos casos en los que solo hay que echarles una ojeada a los nombres de las canciones para quedar con media sonrisa perversa en el rostro. Por cierto, no es apto para pilares sensibles, ejem, Las tetas de mi novia tienen cáncer de mama y aún no han pasado 22 años para bromear al respecto, ¡Que me aspen!, ¿ah? ¿Qué eso solo es con el sida? Bueno, gracias pueblo de South Park.

Canciones de tres o cuatro acordes, letras rápidas en las que a veces parece una pérdida de tiempo querer encontrar un sentido en la relación de una frase con la otra, mucha energía y ese gusto a, queremos pasarlo bien y hacer música. Vamos, me cago, varias canciones son plagios melódicos de otros temas en inglés de los 70’s y 80’s, y que bueno que eso no los detuvo porque les salió algo cojonudo.

Este espíritu rockero/punk fruto de su época cultural, con franco saliendo de la dictadura y un montón de LP’s de grupos hijos de los Pistols, The Clash, Buzzcocks etc. es algo apreciable en varias bandas actuales, de hecho, la forma de ordenar melódicamente la voz e impostarla como en un chiste, los punteos al principio o al final con diferentes tonos y algún juego de acordes “pogueable” son cosas muy características de este álbum. Claramente no es algo que hayan inventado ellos, pero si algo a lo que le pusieron mucha energía y algo de estilo, sin duda es una contribución al acervo musical, y más aún, al hispanohablante.



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