ESAS VECES, sobretodo cuando el camino se torna difuso o tortuoso, esas veces en las que creías tener bastante claro lo que anhelabas, esas veces en las que, a pesar de las calamidades superficiales solamente dignas de la cotidianidad, sabias, e incluso sentías, como debías proceder. Y a pesar de todo, de todos, de nadie, y sobretodo de ti, debes ceder. Porque así nomas es. No porque estuvieses equivocado, no porque algunos tuvieran razón y otros no, y obviamente no porque el universo este maquinando una señal profética de un mal porvenir. Simplemente porque a veces es mas fácil ceder a nuestra propia neblina.Y no es algo que deba volverse costumbre. Cada uno a su lucha.
Si fuese fácil ponderar la balanza psico-emocional, la gente que da consejos se aburriría mucho.
Me gusta esta dinámica de redactar dos o cincuenta tarugadas para luego compartir algo de música o cualquier otra cosa, aunque no sea cosa muy original. Supongo que la dinámica evolucionara con el tiempo y la no tan segura continuidad de posts.
Hace mucho que no oía el uso de sintetizadores de Porter Robinson, nos remontan a mi y a mi espíritu hasta un rayoneado y viejo pupitre, 16 años y los cascos de mi amigo reventando mis tímpanos sin ningún reparo.
A dos pasos de la orilla despertar es aburrido. En ese momento notas que comer o beber demasiado antes de dormir no es bueno, los encargados digestivos de evacuar reclaman desde el otro lado, jalando de tu cuerpo físico hasta la taza helada, ¿quien puede desear tanto mal?
Entonces, a las 6:22 de la mañana dejas que la amargura en tus ideas transparentes por la hora traspase hasta tus facciones faciales. Arriba campeón.